El Maestro encontraba la oportunidad para empujarle suavemente hacia cualquier dirección, haciéndole tambalear. Al principio le era imposible mantenerse firme mientras resistía el empuje. Por fin, al cabo de muchos, acabó por descubrir intuitivamente que la clave del equilibrio no estaba en "resistir", sino en absorber y acompañar la fuerza externa: Aprendió el arte de la esquiva Tai-sabaki. "Todas las cosas encuentran su integración en unidad", le repetía su maestro cada vez que perdía el equilibrio. Esta misteriosa frase, que memorizó a la perfección, no conseguía entenderla; ¿integración?, ¿unidad? Un día, de repente, la palabra que había oído repetir a su Maestro insistentemente, "unidad", entró poderosamente en su mundo conceptual: Mientras estaba realizando unos movimientos muy complicados que requerían equilibrio, giros, saltos, potencia y precisión, notaba que nunca lo conseguía hacer bien, su mente siempre pensaba en lo que estaba haciendo, y esto era tan complejo que era imposible controlarlo todo al mismo tiempo. Se sentía frustrado; en un momento preciso, cuando su cuerpo llegó a estar totalmente agotado… de repente, sintió como éste se movía por si solo y sin el control de su voluntad-Todo su cuerpo se inundó después de una sensación de plenitud, serenidad y armonía. No había más juicios ni pensamientos adversos, todo era paz. ¿Qué estaba sucediendo? Había descubierto la unidad del cuerpo con la mente. El equilibrio que estaba buscando se podía lograr solo si el cuerpo y la mente individualmente, cada uno por sí mismo, estaban en equilibrio. El maestro que le estaba observando atentamente, se levantó, hizo una reverencia muy lenta y le dijo: "Ya has llegado, a partir se ahora serás siempre tu mismo… tu mente y cuerpo son la misma cosa. " Tardó años en sentir que los conceptos de unidad y equilibrio eran la misma cosa y que el segundo era consecuencia del primero. La complejidad de estas percepciones estaban solo al alcance de aquellos que durante muchos años y bajo la dirección de un experto Maestro , se entregaban en cuerpo y alma con total respeto. "EL TIEMPO ES IMPORTANTE SOLO PARA LOS SERES QUE NO TIENEN PACIENCIA". "Cuando esperas a alguien que amas, 10 minutos es mucho tiempo. Si entrenas para buscar la perfección, 50 años es solo el principio."
lunes, 24 de diciembre de 2007
ARMONIA Y EQUILIBRIO...
El Maestro encontraba la oportunidad para empujarle suavemente hacia cualquier dirección, haciéndole tambalear. Al principio le era imposible mantenerse firme mientras resistía el empuje. Por fin, al cabo de muchos, acabó por descubrir intuitivamente que la clave del equilibrio no estaba en "resistir", sino en absorber y acompañar la fuerza externa: Aprendió el arte de la esquiva Tai-sabaki. "Todas las cosas encuentran su integración en unidad", le repetía su maestro cada vez que perdía el equilibrio. Esta misteriosa frase, que memorizó a la perfección, no conseguía entenderla; ¿integración?, ¿unidad? Un día, de repente, la palabra que había oído repetir a su Maestro insistentemente, "unidad", entró poderosamente en su mundo conceptual: Mientras estaba realizando unos movimientos muy complicados que requerían equilibrio, giros, saltos, potencia y precisión, notaba que nunca lo conseguía hacer bien, su mente siempre pensaba en lo que estaba haciendo, y esto era tan complejo que era imposible controlarlo todo al mismo tiempo. Se sentía frustrado; en un momento preciso, cuando su cuerpo llegó a estar totalmente agotado… de repente, sintió como éste se movía por si solo y sin el control de su voluntad-Todo su cuerpo se inundó después de una sensación de plenitud, serenidad y armonía. No había más juicios ni pensamientos adversos, todo era paz. ¿Qué estaba sucediendo? Había descubierto la unidad del cuerpo con la mente. El equilibrio que estaba buscando se podía lograr solo si el cuerpo y la mente individualmente, cada uno por sí mismo, estaban en equilibrio. El maestro que le estaba observando atentamente, se levantó, hizo una reverencia muy lenta y le dijo: "Ya has llegado, a partir se ahora serás siempre tu mismo… tu mente y cuerpo son la misma cosa. " Tardó años en sentir que los conceptos de unidad y equilibrio eran la misma cosa y que el segundo era consecuencia del primero. La complejidad de estas percepciones estaban solo al alcance de aquellos que durante muchos años y bajo la dirección de un experto Maestro , se entregaban en cuerpo y alma con total respeto. "EL TIEMPO ES IMPORTANTE SOLO PARA LOS SERES QUE NO TIENEN PACIENCIA". "Cuando esperas a alguien que amas, 10 minutos es mucho tiempo. Si entrenas para buscar la perfección, 50 años es solo el principio."
lunes, 10 de septiembre de 2007
Inluencias D.P.P
Sensei Carlos A. González Quiroga
1. JINKAKU KANSEI NI TSUTOMURU KOTO (Formación de la personalidad)
2. MAKOTO NO MICHI-O MAMURU KOTO (Rectitud)
3. DORYOKU NO SEICHIN-O YASHINAU KOTO (Esfuerzo y Constancia)
4. REIGUI-O OMONZURU KOTO (Respeto a los demás)
5. KEKI NO YU O IMASHIMURU KOTO (Reprimir la violencia)
D.P.P.

¿Qué es la D.P.P?
"La mejor forma de ganar una discusión, es no ganando un enemigo".
Las técnicas que se detallan a continuación son adaptaciones de diferentes sistemas. Estas técnicas pueden ser extremadamente peligrosas, por lo que no se deben practicar sin tener un dominio básico, tanto por parte del que las realiza, como del que lo ayuda a ejecutarlas. El trabajo deberá ser serio y consecuente.
La Defensa Personal Penitenciaria desarrollada se basa en artes tradicionales como el Jiu- Jitsu, Judo japonés, Aikido, Apkido koreano, Chuan Fa chino, Karate, Tang Soo Do, Kung Fu, Wai Kung Pai, Iaido y Kick Boxing. La mecánica para el aprendizaje de este arte marcial se basa en técnicas rápidas, cortas, adaptadas a todo practicante, pudiendo ser aplicadas en nuestro sistema intramuros.
Nuestra intención al desarrollar un sistema paralelo basado en estas artes, es sólo un intento para unir el uso de estas magníficas herramientas con el desarrollo de armonía y fuerza interior. El objetivo es lograr potenciar aquellas habilidades físicas y mentales destinadas a brindar seguridad en el trabajo penitenciario, las que generalmente no cobran relevancia sino hasta que se experimenta una situación de peligro.
Todas las técnicas y formas de reducir, conducir, registrar y defensas contra objetos contundentes, cortantes, o armas de fuego, son observadas por el entorno carcelario, el cual estudia la forma de anularlas; por este motivo, la D.P.P. varía constantemente en su procedimiento; esto requiere paciencia y entrega profesional de los gendarmes, para estar al día, pese a las escasas condiciones de tiempo, espacio y recursos.
"Entre reducir y agredir existe un hilo de diferencia y miles de consecuencias"